Domingo 23 Nov 2014.
7:28 P.M.
¿Qué se siente ser yo? Mayormente, se siente bien. ¿Como se siente ser yo justamente ahora? Se siente de la mierda. ¿A qué se debe la ironía? A muchísimas cosas, imposible decir algo en especifico cuando eres un manojo de pensamientos. ¿Qué se siente ser yo hoy mismo? Se sienten tormentas de sentimientos y emociones que me revuelven la mente, el corazón. Hay sentimientos buenos y sentimientos malos. Por una parte me recorre la pura rabia, la pura rabia hacia personas que en su momento me hicieron daño. Pero por otra, por otra me recorren esperanzas que parece no morirse nunca.
Quizá tendrá más importancia el hoy que el mañana, pero cabe recordar que lo que hoy se haga, mañana tendrá repercusión. Por lo tanto, hoy hablaré de como me siento HOY.
¿Alguna vez has pensado como me pueda sentir? En el vacío flota quizá un sentimiento de añoranza, extrañando lo que quizá nunca existió, quizás ese amor fallido me abraza con amor, quizás ese amor fallido sigue pinchando como 1001 cuchillos, quizás ese amor fallido ya murió, quizá tan solo estoy sintiendo por lo que no existe ya.
¿Alguna vez has sentido como me siento en este instante? Si existe alguna palabra para sentirse como que tu cuerpo sigue allí pero tu corazón y tu alma ya no, este sería el momento en que diría esa palabra. ¿Qué tan roto puedo llegar a estar? ¿Qué tan mal tendré que estar para darme cuenta de las cosas?
¿Qué puedo decir acerca de todo? ¿Qué es lo que no me permite seguir? Demasiadas cosas.
Días iguales, noches frías, madrugadas insoportables, un mal sueño que me mata de noche y me revive de día. Quizá la espera desespera, quizá la felicidad efímera no me permite muchos sentimientos positivos, no lo sé y posiblemente pasará mucho tiempo para que logre entenderlo.
¿Que no perdonaré? La deslealtad. El orgullo y el respeto perdido tan importante para mí.
Quisiera escapar de todo esto, pero simplemente no tengo escapatoria. Y ahí aparecen ellos; todos los causantes de mis pensamientos positivos y negativos, de mis desvelos y de mi mal dormir, de mis sueños pesados despertándome a las tres de la mañana, de mis pensamientos vagabundo, de mi agotamiento mental, de todos mis pensamientos de odio. Allí aparecen ellos; los fantasmas de ayer, y aún más "importante", lo fantasmas de hoy. Quizás ellos me vuelven frágil, no lo sé. No, esto no se trata de una depresión causada por un mal de amor, es tan solo amor no correspondido.
Quizá si era correspondido, quizá si era mi momento, pero olvidé que todo será obvio para el que lo sabe, quizá fue ese mi error, o tal vez tan solo alguien más me quitó la oportunidad. Cabe destacar que es el frío de la decepción, decepción que me hace dudar, dudas que tan solo te llenan de miedo, ¿Miedo? Miedo a no encontrarte de nuevo, miedo de no verte en ningún otra cara, miedo a no volver a sentirme así.
No hay respuesta a mis acertijos. Tomen nota; fin.
8:45 P.M.
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