Ir al contenido principal

Carpe Diem.

Ya ni sé como puedo seguir escribiendo esto...

El amor es una mesa de blackjack, pierde el que suele querer mas, Suele querer tanto, que llega al punto de cegarse, de ver todo de mil colores cuando tan sólo es una imagen vieja desgastada en color sepia.

¿Por qué seguimos aquí? De hecho...¿Por qué comenzamos?

Son grandes incógnitas, sin ninguna respuesta...Pero sé por que no tengo respuesta alguna a esta pregunta...

Simplemente porque pensamos en base a lo que sentimos, que a la larga viene siendo no pensar, ya que los sentimientos, aunque no los veas y no los puedas tocar, Son moldeables, de forma que aquel que tenga un pequeño contacto con nosotros, los puede adaptar a su estilo, los puede separar, los puede destruir.

Esconder tus sentimientos por miedo a que los hieran es inútil, tan inútil como suicidarse por tener miedo a morir, si escondes tus sentimientos te harás más daño que el que te podría hacer cualquier ser vivo sobre el planeta, Claro, aún puedes gastar tu tiempo a solas, Volviendo a dirigir remordimientos pasados que ya hace mucho que murieron. O tal vez puedes llegar a la conclusión que tu eres la única persona que no se ha perdonado sus errores. ¿ Tienes ideas de como terminara esta vida? ¿No? Entonces...¿Por qué seguir reprochando los errores que tu misma has cometido? Has estado cometiendo el mismo error una y otra vez porque aún no te perdonas, aún sigues pensando que no puedes perdonarte, y que nadie te perdonará, cuando el único problema, es una traba que tu misma te estas poniendo, Abre tu mente para que así puedas ver todo de otro color.

Tiene mas sentido vivir el momento...Es lo único que tenemos.

Carpe Diem. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Oscuridad.

Apaga todo, y ve ahí a donde nunca vas. Cierra los ojos, y dime ¿qué es lo que escuchas? ¿qué quieres escuchar? ‎   Oscuridad, en lo más recóndito de mi mente solo se encuentra oscuridad. Escucho... nada, es un vacío. En él se encuentran mis temores, mis debilidades, mi otro yo. Ese yo que yo creé, ese yo que yo oculté y ese yo al que yo temo. Deseo escucharle, saber que es de mi ella y de su vida. Escuchar de ella, lo que se siente perderlo todo, vivír en mi propia pesadilla y morír poco a poco en ella. Lo que se siente vivír en mi mente.

Igualdad, hoy y ayer; fantasmas.

Domingo 23 Nov 2014. 7:28 P.M. ¿Qué se siente ser yo? Mayormente, se siente bien. ¿Como se siente ser yo justamente ahora? Se siente de la mierda. ¿A qué se debe la ironía? A muchísimas cosas, imposible decir algo en especifico cuando eres un manojo de pensamientos. ¿Qué se siente ser yo hoy mismo? Se sienten tormentas de sentimientos y emociones que me revuelven la mente, el corazón. Hay sentimientos buenos y sentimientos malos. Por una parte me recorre la pura rabia, la pura rabia hacia personas que en su momento me hicieron daño. Pero por otra, por otra me recorren esperanzas que parece no morirse nunca. Quizá tendrá más importancia el hoy que el mañana, pero cabe recordar que lo que hoy se haga, mañana tendrá repercusión. Por lo tanto, hoy hablaré de como me siento HOY. ¿Alguna vez has pensado como me pueda sentir? En el vacío flota quizá un sentimiento de añoranza, extrañando lo que quizá nunca existió, quizás ese amor fallido me abraza con amor, quiz...

Ciclos.

Bueno, no podía dejar pasar marzo sin escribir. Estaba perdido en los cielos buscando la verdad y terminé aterrizando sobre ti. Vine hasta acá para encontrar el afecto que por poco tiempo sentí. Afecto que me afectó. Ayúdenme a olvidar que lo que pasó no tenia que pasar. Son ideas que me llevan a lo lejos; lo que pudo ser y nunca fue. ¿Cuántos recuerdos habrá tras esto? Bueno...La historia no es tan larga. Después de tanto tiempo prometiéndome hacer lo correcto, termine haciendo todo lo que no debí hacer impulsado por la desesperación. No todo debe ser tan lógico. Traté siempre de ver mas allá de lo que podía ver, pero algunas personas fueron capaces de doblegar esto en mi contra, haciendo que perdiera la batalla en la que tan solo yo estaba perdiendo. Y luego entendí algo que podría haberme ayudado, ¿Para qué luchar? ¿Acaso no era mejor estar en paz que tener la razón? Luché por un motivo perdido, me quedé sin paz y sin ra...