Y hoy no hay escapatoria, sólo está este único camino.
Una vez más, aquí, nada me sorprende, me siento vacío, y todavía me niego a aceptar el porqué, quizá no sé lo que es perder. Es Algo recurrente, una prisión creada en mi mente, forjada con recuerdos, el tiempo pasó, nada es igual, ni lo será. Era un paraíso al que nunca fui, estuve engañado siempre, siempre estuve esperando a que la puerta fuera abierta.
No interesa por ahora, pero luego puede ser que la vida me sorprenda, ¿Qué pasaría si me voy? Total...Nos hemos hundido en lamentos, no quiero lastimar sin querer a nadie, estas heridas son las que más duelen, y las que mayormente, no sanan.
En cuestiones de los sentimientos, ¿de qué vale nadar contracorriente? es una trampa de la que no sales, tan sólo te lastimas con el ritmo.
El único remedio, quizá lo perdimos, se fue, lo perdí, a ti esto no pudo herirte tanto como a mí, sé que el mundo es cruel, y en tu mirada se alojaba algo distinto, luz de luna que ilumina vidas, eso fue bueno, no sabía que era lo correcto, hay un niño abandonado que ha perdido la esperanza.
Recuerdos quedaron dentro de mí, espero partir, y que ellos no vuelvan, ya no importa lo que prometí. Ya no importa nada. Ya el mundo utópico que cree, no existe. Una esperanza llegará, nada ni nadie la matará, después de todo, un sueño increíble quedo grabado en mi.
¿Qué hubiera sucedido si nada hubiera pasado? la eterna pregunta que nos hacemos después de algo tan hiriente, aún mis palabras salen forzadas, no salen tan natural como solían hacerlo antes, pero...me prometo que todo estará bien, pero aún hoy no sé que hacer. Todo cambió pero hoy no es tiempo de mirar atrás, no puedo creer lo que tu has hecho de mí, un hombre que ya no siente, no te importo lo que dejaste atrás, ya no me verás detrás de ti. Gran parte fue mi error, entregar todo cual niño inocente, sin pensar en consecuencias. Busco una mentira para escapar, escapar a la mentira en donde los sueños se vuelven realidad.
Pero al final, todo estará bien, el karma existe, pronto volveré a sonreír, al fin y al cabo nunca actué tan mal, no me importa derrumbar todo.
No soy tu enemigo, TÚ eres tu propia victima, TÚ eres tu propia enemiga.
Espero volver a pensar tan solo en mí, aunque suene egoísta, así se impide ser herido.
Sé que hubiera sido así.
Comentarios
Publicar un comentario