Ok... Estoy llegando al climax necesario para poder escribir.
Canto espeso como la neblina de este día. Tan difícil como sostener lo que alguien dejo caer, ¿qué necesidad hay de ello? ¿Qué necesidad hay de ir en contra de los demás?
Pasa y siéntate a mi lado amigo, vamos a hablar. Sabemos que ambos somos o suficientemente fuertes para salir de esto sin sufrir daño alguno, ¿Qué necesidad hay de frenarnos entre los dos? ¿Acaso el motivo del adiós no fue crecer? ¿Al final que somos? No somos más que recuerdos que valen la pena recordar y momentos de mierda que no podemos olvidar, somos la ganas de olvidar y de terminar lo que nunca hemos podido comenzar.
Bueno amigo, sé bienvenido al olvido, puedes sentarte a mi lado y no te preocupes por todas las ilusiones rotas, los recuerdos olvidados y todas las memorias perdidas, tan solo forman parte del paisaje en el que nos encontramos relegados. Ten cuidado de no tropezarte con ninguno de ellos. Ahora tengo ganas de preguntarte muchas cosas a pesar de no haberte contestado tus preguntas, ya que considero que tu solo las contestaste... ¿Por qué dijiste adiós si no querías despedirte? ¿Por qué no exigiste lo que al final de cuentas te correspondía? ¿Por qué actúas como tempano de hielo si por dentro eres fuego? ¿Por qué no actuaste frente a lo que pensabas injusto?
Muchas preguntas capciosas... Así que responderé algunas con otras preguntas... ¿De qué me servía quedarme si tan solo tendría sentimientos negativos? Prefería irme hasta que ya sinceramente no sintiera algo que tan solo me iba a dañar a mí. ¿Por qué no exigí lo que me correspondía? Porque quizá no era el momento, quizá tan solo perdía mi tiempo. Actúo como tempano de hielo porque cada perdida se siente así, tal cual como un tempano de hielo. No hice nada frente a lo que pensaba injusto porque simplemente no me sale hacer maldades... Sería perder el tiempo tan solo, al final yo dejo que todo suba que espero a que baje.
Lo bueno de hablar en el momento exacto... La mayor mentira que te has creído; eres lo que das, obtienes lo que das. Es una gran mentira... Explico el porqué; puede que tu merezcas algo, pero quizás ese algo no te merecía a ti. Al final si tienes algo es porque te tocaba tenerlo.
Prefiero no estar, porque simplemente no quiero perjudicar a nadie, a pesar que quizá me hayan perjudicado. Prefiero simplemente irme hasta que la neblina pase, aunque esta neblina sea bastante reconfortante.
Bueno amigo mío... Ya acabo nuestra conversación así que, caminemos y no olvides apagar el fuego.

Comentarios
Publicar un comentario